


22 de Noviembre. Constantina. Día de sol y olivos. 36 personas se reúnen en torno a una misma idea: recordar que aquí estamos después de 25 años de trabajo y esfuerzo...y lo que nos queda. Lo ideal es que hubiéramos estado todos, pero es comprensible y difícil reunir a tanta gente; en la próxima seguiremos intentándolo. Aún así todos y todas estuvisteis presentes en nuestras oraciones...quiero decir...en nuestro recuerdo, y tanto el arroz de Manolito, la ensaladilla de Virginia, las carnes de Miguel Ángel/Pilar y José Antonio/Margarita,el queso de Felisa,la quiché de Irene y Álvaro, la carne mechá de Pedro/Coral, las tortillas de Inma/Sergio, los magníficos postres de Paco (genial el flan de café), de Marta (¡qué dulces tiene Utrera!), todo regado con abundantes caldos blancos, rosados y tintos, hicieron que el día, que ya había puesto de su parte regalándonos un dorado espectacular, fuera haciéndose tertulia y fina muestra de cante, contribuyendo, así, a que el disfrute rayara en el éxtasis cooperativo. En serio, fue un día genial, que espero que repitamos a menudo. Saludos y Gracias a todos. José Antonio y Margarita.
3 comentarios:
Es cierto que fue un día especial en el que compartimos muy buenos ratos. Yo también espero que se repita pronto, y prometo que llevaré canciones que conozcáis, aunque tenga que rebuscar en el baul de los recuerdos. Mientras tanto, me quedo con el "libertad, libertad" que tan bien entonásteis para descargarmelo de politono para mi móvil.
Un bonito día soleado, precioso lugar y una estupenda compañia. Con todo esto, me apunto a todas las que vengan y animo a los que no pudieron a que hagan lo posible la próxima vez, fue genial. Gracias José Antonio y Margarita por compartir con nosotros vuestro pedazo de casa. Manué y Luisa.
Comparto las impresiones de los compañeros que han opinado sobre el día tan bueno que pasamos en la casa de Marga y Jose Antonio, gracias por vuestra hospitalidad y a los detalles tan lindos que tuvísteis con todos.
El día acompañaba, sol, luz, brisa fresca que de vez en cuando nos ayudaba a soportar a nuestro amigo Lorenzo, calor humano, en fin todo estuvo muy bien. Pero a mí lo que me gustó mucho fue la interrelación que había entre las diversas generaciones que allí estábamos. Ver a la vieja guardia pretoriana, los de la zona intermedia, futuros cargos en el cole y la nueva generación con la frescura que los caracterizan, todos juntos hicimos una cadena de experiencias que tenía su peso en oro.
Ah, esto ha sido un punto muy importante para los Tarambani, a ver como lo superan los comesuelas, es complicado, eh.
Besos de vuestro amigo y compañero Pedro er der bombo.
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